Con 250$ en el bolsillo emprendí mi aventura a Medellín. Vaya que ha sido un a aventura. Comprendí que amigo no necesariamente es con quien compartiste varios años de estudios. La convivencia es la parte más difícil de una relación, bien sea entre amigos o pareja. El paisa, mis tan carismáticos paisas. Gente de bien, de progreso. Me abrieron las puertas a su querida tierra, me ayudaron y animaron a lo largo del camino. Como un buen paisa, aprendí a comerciar mejor o como bien dicen a regatear. La amabilidad, nobleza y carisma para mí son la base de todo paisa. En mi cabeza quedará grabado el ¡ay, marica!, el inestable pero delicioso clima del barrio La Estrella, los niños en bici haciendo caballito, las parejas tomadas del brazo, los incansables viejos verdes. En Medellín aprendí a vivir con poco y con muchas emociones dentro de mí. Muchos momentos en los que me sentí en familia con gente que apenas comenzaba a conocer. Comprendí que mientras más ...
Comentarios
Publicar un comentario